QUIÉNES SOMOS

Bienvenid@ a Esencias y huellas, un camino creado por tres gatos y una persona.
Dicen que cuando no encuentras tu sitio, es porque necesitas crear uno nuevo, y eso es lo que hemos hecho: diseñar nuestro propio mundo.

Mi nombre es Cristina y he tenido la inmensa suerte de convivir con animales desde niña, siempre los he considerado parte de mi familia y no meras mascotas.
Fue en esa época en la que una profesional de mi colegio me cogió por banda y me dijo con cara de circunstancia que era hipersensible; y así, con ocho años, me soltó al recreo, sin que yo supiera muy bien qué tenía que hacer con aquello.
No debió ir muy errada porque años después, en mi adolescencia, me dieron gratuitamente y sin que lo pidiera el mismo diagnóstico, y volvió a repetirse aquella misma cara que vi en mi infancia.

Hoy el término se conoce como persona altamente sensible, y lo que para que muchos es una debilidad, yo he decidido convertirlo en mi fortaleza.
Me ha permitido ver y entender el mundo desde otra perspectiva, y conectar con la naturaleza y los animales de una manera especial, aprendiendo de ellos.
Desde mi trabajo en un gigante multinacional, puedo ver cada día a personas maravillosas que se desvían de su camino, o que ni siquiera han llegado a encontrarlo y se llenan de capas materiales para llenar su vacío, por miedo a enfrentarse a ellos mismos y a ver la grandeza de lo que pueden llegar a ser.

Pasé por un proceso similar, pero en mi caso, tuve la suerte de contar con dos seres de cuatro patas, dos mininos negros y abandonados que decidieron adoptarme, y darme la pata para mostrarme cuál era mi camino. Después llegó un guerrero abuelito de 19 años, que me enseñó cómo se puede recuperar el cuerpo cuando se sana el alma, y que quizá el pasado deje cicatrices, pero que cerrar las heridas es opcional y más que posible.

Oficialmente me licencié en filología inglesa, con un máster en tecnologías de la educación y posgrado en RRHH, pero las enseñanzas de mis gatos son el título más bonito y al que más cariño tengo.
Comencé utilizando Reiki y terapia floral con animales, en los sistemas de Bach, Mediterráneo y Esencias áureas, combinándolo con Tapping.
Cuanto más trabajaba con ellos, más me mostraban sobre mí misma, además de enseñarme que, con quien era necesario trabajar era con las personas. Así que di un paso más, y decidí formarme en Coaching; ha traído de vuelta algo importante que aprendí en la facultad de filología: el lenguaje genera realidades. Y nosotros elegimos a cada minuto cuál queremos crear.

Hoy soy Registered Practicioner del centro Bach, Maestra de Reiki, Coach… y eterna aprendiz de gato.
Mis gatos me han mostrado cómo todo encaja, al igual que las piezas un perfecto puzle imperfecto.

Esta conexión con mis gatos y conmigo misma también ha sido posible a personas que hoy considero amigas. Gracias Maite, Laura, Mariví, Irene, Amalia, Fiona, por haber compartido tanto conmigo; y gracias a los santuarios y protectoras que han confiado en mí para trabajar con sus animales.

Todos ellos me dieron el valor para recorrer este camino.

¿Te acompaño ahora a recorrer el tuyo?