La terapia floral y el mundo de hoy

Prisas, atascos bajo la contaminación, pisos en los que vivimos aislados, jornadas de trabajo maratonianas… aunque parezca exagerado, ésta es la foto que viven muchas personas en las grandes ciudades, a veces incluso en las pequeñas.
En una sociedad así, creo que la terapia floral se hace más necesaria que nunca. ¿Por qué? Porque demandamos a gritos sordos la vuelta al contacto con la naturaleza.

El hombre ha utilizado los recursos naturales durante milenios, aprendiendo por instinto y por conexión con las raíces para qué servía cada planta, cada árbol. Pero según avanzaban los siglos y la medicina oficial, este conocimiento iba cayendo en el olvido.
Fue a principios del siglo XX cuando el genial Dr. Edward Bach retoma este conocimiento y comienza a trabajar con las esencias florales, creando su reconocido sistema de «Flores de Bach».
Médico, Licenciado en Medicina y en Ciencias, miembro del Real Colegio de Cirujanos y del de Médicos de Londres, doctorado en Salud Pública, entendió que había una relación directa entre el estado emocional de las personas, y el origen de la enfermedad, algo que la medicina oficial había obviado durante generaciones.
«La enfermedad es, en esencia, el resultado de un conflicto entre el Alma y la Mente, y no se erradicará más que con un esfuerzo espiritual y mental» (E. Bach, Cúrese usted mismo, cap. I)

Al contrario de los que muchos le achacan, nunca negó la necesidad de tratar con medicamentos. Para él, una vez se había presentado la enfermedad, era necesario tratarla. Las flores venían a suplir esa carencia en el alma del paciente, y facilitaban que los estados que la habían generado, no se volvieran a dar.
¿Hay relación entre una persona que se niega a la realidad, que no quiere escuchar lo que su cuerpo le dice, y acaba derivando problemas auditivos? ¿Hay relación entre alguien que teme avanzar y se queda inmóvil en su situación presente, desarrollando problemas en las rodillas?

«Para todos los enfermos, la paz de espíritu y la armonía con el alma son las mayores ayudas para la curación»
(E. Bach, Cúrese usted mismo, cap. VIII)

El Dr. Edward Bach nos dejó no sólo su completo sistema floral: fue la puerta de entrada para otros sistemas posteriores como las flores del Mediterráneo, California, las esencias Bush, Orquídeas… Y algunos de los más hermosos, profundos y sensatos escritos que pueden caer en nuestras manos.

Hoy, más que nunca, necesitamos volver al origen, simplificar, entender quiénes somos y para qué hacemos las cosas. Y tenemos las inmensa suerte de tener todas las herramientas necesarias a nuestro alcance. Sólo necesitamos tender la mano.

Comentarios

  1. Inés 6 octubre, 2017 at 12:23 pm

    Enhorabuena por tu proyecto Cristina. Qué importante estar conectado con la naturaleza y sabio lo que apuntas de la relación cuerpo y alma. No conozco mucho esta terapia floral así que te seguiré.

  2. SHEILA 5 noviembre, 2017 at 12:38 am

    No estoy muy relacionada con la terapia de flores pero tengo ganas de saber más sobre ello, me resulta un tema muy interesante.

Los comentarios están cerrados.