La enseñanza silenciosa (felina)

Hoy, mientras le hablaba a Horus, ha venido a mi mente un viejo libro que mi padre me regaló hace años, mi primer libro de meditación: La enseñanza silenciosa.
Sus páginas son un viaje hacia el interior, para conectar desde el silencio con nuestro auténtico yo y, a partir de ahí, entender realmente cuál es nuestra esencia.
Creo que así han sido todas las enseñanzas de mis gatos, y de todos los increíbles animales con los que he tenido la suerte de cruzarme a lo largo de mi vida. Ninguno de ellos me ha hablado, ninguno me ha dado lecciones sobre cómo vivir mi vida, ninguno me ha dicho qué está bien, qué está mal, qué es moralmente aceptable.
Simplemente, me han mostrado la esencia de seres hermosos para que yo eligiera el camino, o me han hecho de espejo para mostrarme aquello que necesitaba aprender.
De todos estos pequeños grandes maestros, un anciano huérfano quiso llegar a mi familia y remover cosas que llevaba dentro; me ha mostrado la pérdida y la lucha, para que yo pudiera elegir cómo quiero afrontar el rechazo, la superación; la muerte, la vida.

Hoy, mi Gran jefe se siente enfadado con la vida. Pero con todo ese dolor, hace que salgan de mí estas palabras:
«Horus, la vida es maravillosa, no te enfades con ella. Te ha regalado dos familias que han visto en ti lo hermoso que eres, y que te han querido incondicionalmente»

Hay que ser un gran maestro para que, sin palabras y enroscado en su cesta, un animal consiga que un humano sienta que la vida es maravillosa.

Comentarios

  1. Fiona 12 diciembre, 2017 at 10:01 pm

    Precioso Cristina. Grandes maestros que tenemos al lado. Justo ese silencio y humildad tan grande el que me emociona día tras día. Gracias Horus y Cristina

    • Esencias y huellas 12 diciembre, 2017 at 10:11 pm

      Gracias a ti por hacernos de puente, y por esa misión tan increíble que estás cumpliendo

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