Entender el pasado. Azahar

Si ponemos un poco de conciencia en nuestro día a día, empezamos a encontrar curiosos nexos de unión entre conversaciones pasadas y presentes, entre un cartel que hemos visto y algo que nos ha ocurrido, entre algo que hemos leído y algo que nos ha ocurrido…
Cuando ponemos atención en nuestro mundo, somos capaces de interpretar las cosas desde un prisma diferente y global.

Hoy hemos tenido la suerte de tener a nuestra veterinaria de confianza en casa, porque Horus está muy malito.
Después de terapia y de testar varios tratamientos, entre otros, ha salido la flor de azahar, y las palabras de mi amiga Fiona enseguida han resonado en mi cabeza.
Tiene un vínculo muy bonito con el Gran jefe, y él se siente muy tranquilo y confiado con ella; Fiona le sentía en un momento de introspección (una palabra que se me quedó grabada cuando la compartió), de estar recogido en sí mismo para entender qué ha sido y representado su vida.
El nexo era patente.

La esencia de Azahar nos ayuda a recapitular las experiencias vividas, en palabras de D. Pedro López, «en los procesos de introspección», como el que está viviendo mi Horus.
Nos permite liberar los traumas y miedos que hayamos acumulado y que han pasado a formar parte de nuestro carácter. Al hacerlo, podremos entender mejor todo nuestro pasado y liberarlo para reconciliarnos con nuestra experiencia aquí.
También nos ayuda a entender esos mensajes que muchas veces recibimos en sueños, pero que no somos capaces de interpretar. Nos queda el runrún y seguimos dando vueltas a esas imágenes y emociones que hemos experimentado por la noche, como si nos quisieran decir algo que no entendemos. De hecho, de la flor de naranjo se extrae el conocido agua del Carmen, que nos ayuda a tener un sueño tranquilo.
En botánica se considera que la flor de azahar nos aporta ánimo, ayuda a «digerir» mejor las cosas (incluida la vida), y nos invita a descubrir la belleza de cuando nos rodea.
Para mí, se trata de una flor que nos permite integrar qué es nuestra vida, comprenderla y ampliar nuestro campo de conciencia.

Esta esencia que os traigo se integra en las flores del alba, parte del sistema de las esencias aureas, que combinan el método del Dr Bach con la tradición de Paracelso.
Su trabajo es muy profundo, ya que va dirigido a equilibrar la información que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestras experiencias vitales y de nuestros antepasados, y que influye en nuestros patrones de conducta y pensamiento: el psiquismo celular.
Con la frecuencia de las flores del alba, restauramos ese equilibrio perdido que se traduce en emociones fuera de nuestro control, para que seamos capaz de romper esos patrones de comportamiento que llevamos tanto tiempo repitiendo y no nos permiten ser libres.

No puedo terminar este post sin dar gracias infinitas a Edurne de Vetsana, una profesional que va más allá y trabaja desde el respeto profundo al animal. Cuando tu gato anciano está enfermo y llamas para preguntar si podría venir a echarle un vistazo, no hay precio para recibir inmediatamente la respuesta «dime cuándo te viene bien que vaya».
Gracias Edurne por el cariño con el que has tratado a Horus, y por haberle dado tanta calma, creo que has tendido un puente nuevo en el mundo veterinario.

Comentarios

  1. Fiona 10 enero, 2018 at 9:24 pm

    Gracias por compartir Cris la historia de Horus, es un valiente sabio al que poder confiarle lo que sea. Me encanta vuestra unión, preciosa.
    Y como todo está conectado, me viene mi padre a la mente con esa flor. Está en ese punto, valorando y haciendo balance de lo que ha sido su vida y lo hace interiormente en su caparazon.
    Así que mil gracias siempre, ya decia antes que las señales llegan o ya estaban ahi siempre.

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